C a j a   d e   A h o r r o   d e   C o n a t e l
RIF: J-30781956-1                                            w w w . c a t c . o r g . v e  
EFEMERIDES DEL MES DE AGOSTO

EFEMERIDES DEL MES DE MAYO

 

01 de Mayo: Día del Trabajador

 


En 1886, el Presidente de los Estados Unidos Andrew Johnson promulga la llanada Ley Ingersoll, estableciendo las 8 horas de trabajo diarias, gracias a la incansable lucha del trabajador mecánico Ira Steward. Esta Ley no se cumplió, por lo que las organizaciones laborales y sindicales de USA empezaron a luchar por su cumplimiento.
En noviembre de 1884 se celebra en Chicago el IV Congreso de la American Federation of Labor en el que se propuso que a partir del 1º de Mayo de 1886 se obligara a los patronos a respetar la jornada de ocho horas, y si no, se iría a la huelga. Esta proposición se extendería por todo el país norteamericano, en mítines y concentraciones obreras.
Llegado el 1º de Mayo de 1886, los obreros elevaron una sola voz: A partir de hoy, sólo ocho horas diarias; ni una más. Los patronos se negaron, por supuesto; pero los obreros, organizados, paralizaron el país productivo, con más de cinco mil huelgas. Se puede decir que el clamor de 350.000 trabajadores en las calles logró en parte el objetivo, aunque no con la misma rapidez en los distintos centros de trabajo. El éxito recorrió el país, pero en Chicago la cosa fue distinta.


El Chicago Tribune se atrevió a comentar en sus columnas: «El plomo es la mejor alimentación de los huelguistas», y pedía para éstos prisión y trabajos forzados como «l única solución posible a la cuestión social».


Los trabajadores de la fábrica McCormik tenían más de dos meses enfrentados a sus patronos y a los rompehuelgas contratados para tales efectos. El 1º de Mayo de 1886 el choque fue violento. Al día siguiente intervino la policía para dispersar a más de 50.000 manifestantes. El 4 de Mayo se congregaron los obreros frente a la McCormik. Los esquiroles rechazaron la manifestación y hubo 6 muertos y numerosos heridos.


Adolf Fischer, uno de los dirigentes de la huelga, lanzó una proclama que circuló profusamente:


«¡Trabajadores: la guerra de clases ha comenzado. Ayer, frente a la fábrica McCormik se fusiló a los obreros! ¡Su sangre pide venganza!»
Fischer invitaba a un mitin en la Plaza Haymarket, donde los más destacados dirigentes sindicales harían uso de la palabra. Estaban en pleno mitin cuando la policía recibió órdenes de dispersar a los asistentes. De pronto, una bomba estalló cerca de las fuerzas policiales, con un saldo de seis policías muertos.


Esto enardeció más a la policía que atacó despiadadamente con un resultado de 38 muertos y 115 heridos. Condenados algunos dirigentes a muerte el 20 de agosto, fueron ahorcados el 11 de noviembre de 1886.


El 1º de Mayo de 1889, queda instituido el Día Internacional del Trabajador, en la calle Prele de París, durante el Congreso de la Asociación Internacional de Sindicatos Europeos.


En Venezuela se celebra por primera vez en Maracaibo, el 1º de Mayo de 1936. En 1945, el general Medina Angarita, Presidente de Venezuela, establece por decreto el Primero de Mayo como el Día del Trabajador, trasladando su celebración del 24 de julio fijada por López Contreras según decreto del 18 de abril de 1938.
Rómulo Betancourt va más allá. La Junta Revolucionaria de Gobierno, encabezada por él, dicta un decreto el 27 de abril de 1946, en el que considera que en la forma en que fue decretado el Día del Trabajador por el gobierno de Medina Angarita «lejos de beneficiar a los trabajadores y de constituir un reconocimiento a los esfuerzos de éstos, los priva del salario que ha debido acordárseles esa fecha en caso de no realizarse las labores.»


Por lo tanto, «el Primero de Mayo decretado Día del Trabajador se declara feriado y de remuneración obligatoria para los trabajadores en general, incluyendo los que efectúen sus labores en la agricultura y en la cría. Durante esta fecha no podrán efectuarse trabajos en las empresas o establecimientos sometidos a la Ley del Trabajo y al Reglamento del Trabajo en la agricultura y cría. Quedan exceptuadas aquellas labores señaladas especialmente por dichos estatutos legales».


02 de Mayo de 1816: Combate Naval de Los Frailes

 


El 2 de Mayo de 1816 la goleta «General Bolívar», Comandanta de la Expedición que había partido de Los Cayos y en la que iban El Libertador y el Almirante Brión, libra este día el famoso combate naval de Los Frailes, que tuvo como principal acto de heroísmo el abordaje, del bergantín «Intrépido» y de la goleta «Rita», que aunque había intentado huir, fue apresada finalmente cerca de la isla Blanquilla, gracias a la persecución que emprendieron las goletas «General Mariño», «Feliz» y «Consejo».
En el combate, que duró más de tres horas, murieron numerosos españoles, entre ellos el propio comandante del «Intrépido», Don Rafael Iglesias. También el Comandante Luis Brión resultó herido.

 

 

03 de Mayo de 1788: Nacimiento de José de la Cruz Carrillo

 


El prócer José de la Cruz Carrillo nació en la ciudad de Trujillo, estado Trujillo, el 3 de Mayo de 1788. Los hermanos Carrillo se sumaron al movimiento patriótico, José de la Cruz entre ellos, desde 1810. En junio de 1813, cuando Simón Bolívar pasó por Trujillo en su ‘Campaña Admirable’, Cruz Carrillo se le unió y comenzó sus campañas militares, destacándose en las acciones de Carache, Taguanes, Cerritos Blancos y Araure. Con José Antonio Páez participó en las batallas de Mata de la Miel, Yagual, Mucuritas, Calabozo, El Sombrero, Ortiz y Cojedes, entre 1816 y 1818. Con el grado de coronel intervino en la campaña de Nueva Granada (1819).
Se destacó en la campaña de Boyacá y luego en la de Carabobo, al ejecutar limpiamente y con éxito la llamada Diversión de Cruz Carrillo, con la cual impidió que los realistas al mando del coronel Juan Tello llegaran al campo de Carabobo a unirse a las fuerzas de La Torre.


Ejerció también cargos civiles, tales como los de gobernador de Trujillo (1821), Apure (1823) y Barinas (1824). En 1830, cuando rechazó en Cúcuta el ataque que desde Venezuela dirigió el general Pedro Fortoul, se le ascendió a General de División, pero Cruz Carrillo rechazó tal grado, alegando que «en las guerras civiles no se conquistan glorias ni ganan honores».


En 1863, el presidente Juan Crisóstomo Falcón le otorgó el grado de general en jefe. Este ilustre prócer murió en su ciudad natal el 17 de junio 1865.

 

 

04 de Mayo de 1795: Nacimiento de José Gregorio Monagas

 


José Gregorio Monagas nació el 4 de Mayo de 1795 en el hato El Roble, Aragua de Barcelona, estado Anzoátegui. Al igual que su hermano José Tadeo, comenzó sus luchas en los llanos orientales a partir de 1813.


A Monagas se le debe la libertad de los esclavos. José Gregorio había sido apresado en Barcelona por el General Justo Briceño, durante la Revolución de Marzo. Se le llevó al Castillo de Puerto Cabello y luego al de San Carlos, en el Zulia. Aquí se agravo y el Gobierno Nacional le negó todo auxilio no obstante, el Gobernador de Maracaibo, José A. Serrano, lo hizo conducir a la capital para ser atendido. Al llegar al muelle de Maracaibo falleció.


Se enfrentó a Monteverde y a Boves en Maturín, Cachipo, Bocachica, La Puerta y en Urica. También asistió a la primera batalla de Carabobo. Bolívar le estimó en alto grado, al punto de bautizarlo como «la primera lanza de Oriente».


Sostuvo con las armas el gobierno de su hermano José Tadeo, que a raíz de los sucesos de 1848 había originado seria oposición, muy especialmente la del General Páez.
A
l terminar José Tadeo el período constitucional, fue elegido José Gregorio para la Presidencia de la República. Su gobierno se ilumina con una sola gran decisión, como fue la de conceder la libertad a los esclavos, el 24 de marzo de 1854, haciéndose eco de una de las viejas aspiraciones de Simón Bolívar.


Cuando llegó al Poder Julián Castro, que acabó con la hegemonía de los Monagas, a José Gregorio lo enviaron preso al castillo de San Carlos, en el Zulia, donde se enfermó gravemente. Al trasladarlo a Maracaibo, murió en el muelle de esta ciudad el 15 de julio de 1858.

 

 

06 de Mayo de 1816: Bolívar Jefe Supremo

Simón Bolívar


En una asamblea celebrada en la Villa del Norte, hoy población de Santa Ana, Isla de Margarita, el 6 de Mayo de 1816, El Libertador es proclamado Jefe Supremo de la República y sus Ejércitos. A esta reunión asistieron los más destacados oficiales patriotas, entre ellos Santiago Mariño, quien fue elegido segundo Jefe; Juan Bautista Arismendi, Manuel Piar, Gregorio McGregor, Francisco Esteban Gómez, Manuel Valdés, Pedro María Freites, Carlos Soublette, etc.

 

06 de Mayo de 1873: Muere José Antonio Páez

 


El catire Páez, como se le llamaba, nació en Curpa cerca de la población de Acarigua, en el Estado Portuguesa, el 13 de junio de 1790. Sus Padres, naturales ambos de San Felipe, Estado Yaracuy, fueron Juan Victorio Páez y María Violante Herrera.


Apenas aprendió a leer y escribir, cuando a los ocho años lo envió su madre a la escuela de doña Gregoria Díaz, en la población de Guama. Cuando tenía 17 años, su madre lo envía a una importante misión en Patio Grande, cerca de Cabudare. Llevaba una espada vieja, un Par de Pistolas de bronce, bastante deterioradas y doscientos pesos para gastos personales.



De regreso de su misión, cuando pasaba por Mayurupí lo asaltaron cuatro forajidos. Pero apenas salió a su paso el que parecía jefe de los salteadores, Páez disparó su arma y lo mató de un tiro. Los demás huyeron.


José Antonio regresó a su casa, pero pensando que la justicia lo alcanzaría, se decidió a huir; fue así como de pronto se encontró en la hacienda La Calzada, en las riberas del Apure. En esta propiedad del rico barinés Manuel Pulido consiguió trabajo el fugitivo, ganando tres pesos mensuales, y recibiendo las Mayores humillaciones del capataz, un negro esclavo llamado Manuelote. Allí se hizo de verdad llanero el joven de Curpa. Aprendió a nadar, a domar potros salvajes, a montar a caballo, a enlazar toros.
De allí pasó al hato del Pagüey, también de Pulido, donde se dedicó a la compra y venta de ganado, dejando de lado la condición de peón, ya que Pulido había descubierto en él capacidades para labores más importantes. Durante esta época, Páez fue adquiriendo tierras y ganado, con lo que formaría su futura fortuna

 

 

08 de Mayo de 1799: Muere José María España

 


José María España nace en La Guaira, el 28 de febrero de 1761, José María España, quien conjuntamente con Manuel Gual dirige el importante movimiento pre-independentista que se conoce con el nombre de «Conspiración de Gual y España».


España fue un hombre culto, era asiduo lector de filosofía y política y dominaba los idiomas inglés y francés; en su casa tenía una amplia biblioteca, con obras en francés,

 inglés y español.


Al morir su padre, pasa a regentar junto con sus hermanos una hacienda de cacao llamada «El Carmen», que la familia España poseía en las inmediaciones de Naiguatá. También ejerció el comercio.


En 1793 el gobernador y capitán general de Venezuela Pedro Carbonell lo nombró Teniente Justicia Mayor de Macuto.


En los calabozos de las bóvedas de La Guaira se encontraban, desde finales de 1796, Juan Bautista Picornell, Manuel Cortés Campomanes, Sebastián Andrés y José Lax, reos de Estado remitidos presos desde la península por haber intentado establecer allí una república como la francesa. Gual, España y el grupo de conspiradores que los seguían, se contactaron con los reos, quienes reafirmaron sus ideas revolucionarias.


José María España, en su posición de teniente justicia Mayor, favoreció la fuga de los revolucionarios españoles, la noche del 4 de junio de 1797, los ocultó en Macuto y facilitó su huida a las Antillas el día 26.


Descubierta la conspiración por las autoridades españolas de Caracas, el 13 de julio de ese mismo año, España y Gual siguieron adelante celebrando reuniones en un sitio denominado Quita Calzón, río arriba de La Guaira.


El 14 de julio las autoridades arrestaron a muchos de los involucrados. Gual y España escapan hacia las Antillas. José María España fue a la isla de Curazao, de donde pasó luego a las de Guadalupe, San Bartolomé, Saint Thomas, Sainte Croix, Martinica y finalmente a la isla de Trinidad.


En 1799 José María España regresó furtivamente a La Guaira, pero su escondite fue delatado; sometido a juicio, se le condenó a muerte por sedicioso y conspirador.
El 8 de Mayo de 1799 fue ejecutado en la Plaza Mayor de Caracas. Antes de morir España pronunció las proféticas palabras: «No pasará mucho tiempo sin que mis cenizas sean honradas». 


En ese mismo sitio está la estatua del Libertador Simón Bolívar, de modo que se cumplió su profecía de que sus cenizas serían honradas.

 

08 de Mayo de 1888: Nacimiento de Tito Salas

 


Nace en Caracas Tito Salas, cuyo verdadero nombre era Británico Antonio Salas Díaz, el 8 de Mayo de 1888. Estudió en la Academia de Bellas Artes de Caracas, junto con Federico Brandt, Manuel Cabré y Armando Reverón, entre otros destacados artistas plásticos. En 1905 viaja a París para estudiar en la Academia Julián, bajo la dirección del maestro Jean Paul Laurens. En 1906 obtuvo en el Salón Oficial de París la tercera medalla de oro por su cuadro «La San Genaro». Tito Salas viaja por Italia, España y Bruselas, donde gana medalla de oro en la Exposición de 1908. De regreso a Venezuela, en 1911, recibe el encargo de decorar la Casa Natal del Libertador, trabajo que hizo entre 1913 y 1931. En 1942 concluye los murales del Panteón Nacional.


Comenta Fernando Paz Castillo que, «Tito termina la primera etapa -europeizante- de nueva cultura, la de la pintura de grandes lienzos de asunto literario o histórico, que van desde la excelsa majestad de la epopeya a la sólida tristeza de la miseria».


Tito Salas es el pintor nacional por excelencia. En 1971 pintó para La Casona, residencia presidencial, la obra «Los Causahabientes», que representa a los Presidentes de la República durante el siglo XIX. Tito Salas murió el 18 de marzo de 1974.

 

 

10 de Mayo: Nacimiento de Armando Reverón

 


Armando Reverón, el creador de fórmulas cromáticas avanzadas, nació en Caracas el 10 de Mayo de 1889, en el seno de una familia acomodada. Creció en un hogar sin grandes afectos y lleno de problemas familiares. La incompatibilidad de caracteres de sus padres, lo llevaron a vivir a Valencia en casa de una familia amiga.- Es posible que estos trastornos del núcleo familiar hayan influido, tiempo después, en su espíritu. Permaneció en Valencia hasta los 15 años. Ya en esta época las formas y los colores atraían poderosamente su atención. Su vocación artística tenía eco en un hermano de su madre, quien lo alentó y ayudó en sus comienzos. En 1904 regresó a Caracas para inscribirse en la Escuela de Bellas Artes. Ese tiempo se caracteriza por la transición que experimentaba la pintura venezolano. El impresionismo, muy en voga en Europa, empezaba a influir las tendencias pictóricas venezolanas. Reverón tuvo, también, su período impresionista, pero sólo fue un puente hasta encontrar su propia expresión.

 

 

10 de Mayo de 1795: Movimiento de José Leonardo Chirinos

 

 


El 10 de Mayo de 1795 José Leonardo Chirino acaudilló con los negros de Coro un movimiento que ha sido considerado como génesis de la Independencia americana.
La insurrección se originó a raíz de un baile en Macanillas en el Valle de Curimagua, de donde era nativo Chirino. De aquí pasaron a la de El Socorro, donde asesinaron a algunas personas influidos por el licor. Después irían a tomar Coro, cuyos vecinos ya estaban preparando la defensa, de modo que los insurrectos fueron vencidos fácilmente.
Habiendo fracasado en el intento, Chirino trata de reorganizarse. Escribe al cacique y a los indios de Pecaya, pidiéndoles incorporación a la lucha y prometiéndoles que no pagarían demora, esto es, un tributo especial de los indígenas y que ahora se les cobraba en dinero efectivo. Sin embargo, la suerte estaba echada. La persecución que desató el Teniente de Justicia Ramírez Valderrain tuvo todas las características de una cacería humana. Chirino fue apresado, condenado a muerte, trasladado a Caracas, donde fue ejecutado el 10 de diciembre de 1796.


Este movimiento, de hondas raíces sociales, llamó la atención de las autoridades coloniales sobre las diferencias existentes y las injusticias, particularmente en lo tocante al cobro de impuestos a las Clases humildes. Ahora bien: ¿tenía José Leonardo un programa básico de ideología política? Sabemos de sus intenciones de orden social y económico, pero en cuanto a lo político no basta que haya proclamado la ley de los franceses aspirando instaurar un régimen republicano, porque se ignora hasta qué punto José Leonardo Chirino estaba preparado para lograr tal cambio. En todo caso, no fue estéril, porque a la postre se redujeron los impuestos y se cobraron con sentido más humano, pero yo no lo considero con fines propiamente independentistas, como sí lo tuvieron, por ejemplo, los de Gual y España, Miranda, Bolívar, etc.

 

12 de Mayo: Día de la Enfermera

 


El Gobierno de Venezuela, consciente de los grandes méritos que adornaron en vida a Florencia Nightingale, destinó, con la unánime complacencia nacional, la fecha de su natalicio, para celebrar el Día de la Enfermera. Nació la distinguida samaritana en la ciudad de Florencia (por cuyo motivo sus padres le dieron el nombre de esta hermosa población de Italia) el 12 de Mayo de 1820 y murió en Londres el 13 de agosto de 1910, satisfecha de su obra de amor , plasmada con abnegación incomparable, realizada contra la voluntad de la época y el sentimiento de una sociedad indiferente, y apegada a los prejuicios clasistas. Es propicia la ocasión para recordar con afecto y respeto a nuestras generosas enfermeras, y especialmente a las pioneras de este noble apostolado: Petra Luna (del siglo pasado), Vestalia Terrero de Henrique (comienzos del presente siglo), Antonia Fernández, Teodá Vivas, Amparo Larrosa de Irizarri, María Antonia Campos, Guillermina Neuman, Aura Rivas de Parra, Hilda Pérez, Maruja Rivas, Berta Naranjo, Aurora Sánchez, Paula de Sanoja, Blanca Bocaranda de García, Alicia Bustamante y otras.

 

12 de Mayo de 1817: El Congresillo de Cariaco

 

 


Mientras se llevaba a cabo la campaña de Guayana, se produjeron serios brotes de indisciplina en las filas de los republicanos. El Libertador venía ejerciendo el Mando Supremo desde 1813; pero en varias ocaciones su autoridad fue desconocida por otros jefes. En 1817, cuando la causa republicana se hallaba en camino de su restablecimiento definitivo, las pugnas entre los jefes patriotas tenían el sentido de una lucha por el poder, que afectaba la suerte de la República y debía resolverse con el establecimiento de la unidad del mando.


Tan pronto como el Libertador pasó a Guayana a asumir el mando de las tropas y dirigir la campaña, Santiago Mariño, en franca discordia con el Libertador, reúne el 8 de Mayo de 1817 el llamado Congresillo de Cariaco, al cual asistieron el Canónigo Madariaga, Luis Brión, Francisco Antonio Zea, Francisco Javier Maíz, Francisco Javier de Alcalá, Diego Vallenilla, Diego Antonio de Alcalá, Manuel Isava, Francisco de Paula Navas, Diego Bautista Urbaneja y Manuel Maneiro, y se constituyeron en Congreso de los Estados Unidos de Venezuela. Aparentemente este Congreso respondía a la convocatoria que El Libertador había hecho en su proclama de la Villa del Norte; pero en el fondo, se trataba de una maniobra para desconocer al Libertador y volver al gobierno federal de 1811.


Esta Asamblea restableció el Gobierno Federal y nombró para integrar el Ejecutivo a Fernando Rodríguez del Toro, Francisco Javier Maíz y Simón Bolívar; suplentes: Francisco Antonio Zea, Madariaga y Diego Vallenilla. Mariño recibe el nombramiento de Jefe Supremo del Ejército y Brión el de Comandante General de la Armada.
El 12 de Mayo de ese mismo año, los asistentes al Congresillo de Cariaco, que presidió Mariño, se embarcaron para Pampatar, designada capital.


Estos hechos, realizados en ausencia de Bolívar y con el evidente propósito de separarlo del mando, fueron condenados por El Libertador, quien al tener noticias de lo ocurrido en Cariaco, declaró expresamente que consideraba ilegítimos y nulos los actos del Congreso. Pero además de la condenatoria que tuvo por parte del Jefe Supremo, este Congreso de Cariaco no duro mucho, antes de un mes sus participantes se habían dispersado y la Mayoría de ellos pasaron a Guayana a unirse a las tropas del Libertador y reconocer su autoridad.


Bolívar nunca consideró representativo este Congreso. El 6 de agosto de 1817 Bolívar se refiere al Congresillo de Cariaco diciendo que había durado tanto como casabe en caldo caliente, porque en verdad fue efímero.


Dos decretos del Congresillo de Cariaco permanecen vigentes: el nombre de Nueva Esparta para la isla de Margarita y las siete estrellas de la bandera.

 

12 de Mayo de 1552: Fundación de Barquisimeto

 


El 12 de Mayo de 1552 es la fecha probable de la fundación de la ciudad de Nueva Segovia, conocida hoy con el nombre de Barquisimeto. No ha aparecido hasta ahora el acta de fundación, aunque se sabe que para finales de abril aún no se había establecido, y que para el 17 de junio sí estaba ya fundada.


El establecimiento de esta nueva ciudad se debió al conquistador segoviano Juan de Villegas.

 

 

18 de Mayo de 1791: Nacimiento de la heroina Josefa Camejo

 


El caso de Josefa Camejo es único en la historia de Venezuela. Nacida en tierras del Estado Falcón, se dedicó con ardor a luchar por la independencia de nuestro país, no sólo en su ámbito territorial sino en varias regiones venezolanas. Estamos, por lo tanto, ante la presencia de una heroína nacional.


Esta singular mujer nació en el fundo de Aguaque, en Curaidebo, Pueblo Nuevo, Estado Falcón, el 18 de Mayo de 1791.


Recibió en Coro una esmerada educación, y luego fue trasladada a Caracas para continuar sus estudios. Aquí se encontraba cuando estalló la revolución del 19 de abril de 1810. Tenía Josefa Camejo 19 años, y se sumó a las acaloradas sesiones de la Sociedad Patriótica.


En 1811 viajó con su madre a Barinas, donde residía su tío Monseñor Mariano de Talavera y Garcés. Allí, ante la amenaza de los realistas de invadir a Barinas, Josefa Camejo reúne un numeroso grupo de mujeres, ansiosas todas de participar también en la lucha armada, y encabeza una petición dirigida al Gobernador de la Provincia, Pedro Briceño del Pumar, mostrando la extrañeza de las mujeres barinesas porque «no se haya contado con ellas para proteger su seguridad ... », asegurándole que «el sexo femenino, Señor Gobernador, no teme los horrores de la guerra, antes bien, el estallido del cañón no hará más que alentar, su fuego encenderá el deseo de libertad, que sostendrá a toda costa en obsequio del suelo patrio ... »


De Barinas Josefa Camejo pasó a Mérida, donde contrajo matrimonio con el prócer Juan Nepomuceno Briceño Méndez.


En 1814 se refugia en Bogotá, donde nace su primer hijo, Wenceslao. Permanece en Bogotá hasta 1819, año en que entra triunfante a la capital Simón Bolívar. Regresó entonces a Barinas, y de allí, en 1821, a Maracaibo, que acababa de pronunciarse por la independencia. Rafael Urdaneta le encomienda a Josefa Camejo la tarea de levantar la provincia de Coro a favor de la independencia, lo que hizo admirablemente esta heroína, al lograr el pronunciamiento de Pueblo Nuevo en la Península de Paraguaná, el 3 de Mayo de 1821.


Luego de una vida llena de virtudes, Josefa Camejo murió en 1862, posiblemente en Ciudad Bolívar, donde habría que hacer una campaña para tratar de ubicar su tumba y rescatarla para la historia y los tiempos presentes y futuros.


El presidente de la República, Hugo Chávez, el día 08 de Marzo de 2002, realizó la ceremonia de incorporación simbólica de la heroína Josefa Camejo al Panteón Nacional, en el marco de la celebración del Día Internacional de la Mujer.

 

 

20 de Mayo de 1506: Muerte de Cristóbal Colón

 


El 20 de Mayo de 1506 muere en una humilde casa de Valladolid (el hombre polémico y misterioso, autodidacta y gran observador, descubrió el Nuevo Mundo el 12 de octubre de 1492, fue el primer almirante, virrey y gobernador de las Indias, y enseñó a los hombres de mar de su tiempo el camino a seguir para ir y volver de América) Cristóbal Colón, en la más absoluta soledad. El conductor de la más extraordinaria de las expediciones, el descubridor de un nuevo mundo ante los ojos de los europeos, murió sin saber exactamente cuán importante había sido su hazaña. No se le hizo justicia en vida, ni se le hizo justicia en el curso de la historia.
El Continente
que debió llevar su nombre fue bautizado por error con el nombre del navegante Américo Vespucio. Independientemente de la conducta que observara Cristóbal Colón en los diversos viajes descubridores, su trato con los naturales y los posibles actos de corrupción, apropiación indebida de bienes que pertenecían a la Corona española, el acontecimiento protagonizado por él en 1492 no tiene precedentes en la historia de la humanidad.

 

 

21 de Mayo de 1955: Muerte de Andrés Eloy Blanco

 


Nació en Cumaná el 6 de agosto de 1896. Además de insigne poeta, fue ensayista, dramaturgo, cuentistas y orador. En 1918 se gradúa de Abogado en la Universidad Central. Dos años antes había ganado los Juegos Florales de Guayana, con el poema Canto a la Espiga y al Arado. La consagración nacional la va a recibir cuando su Canto a España obtiene el Primer Premio en el Concurso Hispanoamericano de Poesía, auspiciado en Madrid por la Real Academia Española.


Su actividad política en oposición al régimen gomecista, lo llevó varias veces a la cárcel y al destierro. Restablecida la democracia, Andrés Eloy Blanco fue al Congreso Nacional; en 1947 fue elegido Presidente de la Asamblea Nacional Constituyente; y fue Ministro de Relaciones Exteriores con Rómulo Gallegos.


Se encontraba en México desterrado cuando pereció en un accidente automovilístico, el 21 de Mayo de 1955. Sus restos fueron llevados al Panteón Nacional.
El conjunto de sus obras está recogido en libros que fueron publicados con inusitado éxito: Tierras que me oyeron; El Huerto de la Epopeya; Navegación de Altura; La Aeroplana Clueca; Baedeker 2000; Poda; Carta a Juan Bimba; Giraluna; Vargas, Albacea de la Angustia; etc.


Destacó en la poesía con especial luz, lejano a las concepciones de sus contemporáneos, los miembros de la generación del 18, casi todos ellos altos poetas intimistas. En cambio, Andrés Eloy Blanco atendió siempre a lo que decía la gente, la calle, de allí la gran popularidad de la cual gozó con sus versos. En el cuento, especialmente en el más valorado de los suyos, La gloria de Mamporal, criticó las famas pueblerinas; como dramaturgo, se asomó en la mejor de sus piezas, Abigail (1942), a las lecciones bíblicas; como periodista fue uno de los más afamados columnistas de la prensa venezolana; como biógrafo, se ocupó del gran presidente de la República, José María Vargas, en Vargas, albacea de la angustia (1946); como ensayista político, se destacó especialmente en su Navegación de altura (1941). Como orador político y literario, cautivó a las multitudes venezolanas de los años treinta y cuarenta. Y lo siguió haciendo hasta su muerte en el exilio. De hecho, su última intervención pública, a horas del deceso, fue un discurso, en el cual llamó a lo mejor del espíritu venezolano a seguir viviendo. Como poeta gozó con sus poemas de una popularidad que seguramente sólo tuvo Abigail Lozano (1821-1866) durante el siglo XIX, Andrés Mata (1870-1931) a principios del presente, Aquiles Nazoa (1920-1976) a partir de los años cincuenta o Víctor Valera Mora (1935-1984) en los últimos tiempos. La fama lograda fue inmensa, pocos de los creadores con el verso han logrado tan alta estimación pública. Esto fue especialmente cierto con los textos que él recogió en su libro Poda. En su obra se halla un registro muy amplio, en la cual entra lo personal, como en El alma inquieta; lo geográfico y lo telúrico le dan carnadura a El río de las siete estrellas; lo tradicionista aparece en El limonero del Señor; es juguetón en El conejo blanco o en El gato verde; suyos son romances sobre tradiciones, como en La loca luz Caraballo; la transida emoción filial le hizo concebir su mejor poema A un año de tu luz o dejar escrito el viril testamento en su Canto a los hijos.


Andrés Eloy Blanco siempre se recordará por las famosas palabras que dijo cuando era Congresante a saber: "En el mundo hay dos cosas que hacen mucha bulla; la primera: un automóvil viejo; y la segunda: un parlamentario recién elegido por primera vez."

 

 

23 de Mayo de 1899: Revolución Restauradora

 


Cipriano Castro, en armas contra el Gobierno de Ignacio Andrade, cruza el 23 de Mayo de 1899 el río Táchira, en el comienzo de una victoriosa marcha hacia Caracas. Era la Revolución Liberal Restauradora o invasión de los sesenta. Entre quienes acompañan a Castro iba su compadre Juan Vicente Gómez.


Castro proclamaba que Andrade violaba la Constitución y él la restauraría. En la población tachirense de Capacho, su cuna, lo espera una multitud. Allí organiza un ejército de 1.500 hombres y avanza hacia Caracas, de triunfo en triunfo, hasta llegar a la capital el 23 de octubre de 1899. El lema de su revolución era: Nuevos hombres, nuevos ideales, nuevos procedimientos.


La bala de la Carmelera (donde muere Joaquín Crespo) va a trazar rumbos nuevos a la historia política venezolana. El Congreso de 1899 acuerda restablecer la autonomía de los Estados conforme a la Constitución de 1864 y dispone que en tanto se organicen las secciones con el carácter de Estados, Andrade nombre presidentes interinos volviendo a las «autonomías históricas». Esta reforma divide el Congreso en revolucionarios y constitucionalistas y le da bandera legitimista a los aspirantes a la silla presidencial.
Cipriano Castro, antiguo parcial de Andueza Palacio, cruza el río Táchira el 23 de Mayo de 1899. Esta invasión se ha llamado la Revolución Liberal Restauradora o invasión de los sesenta. De segundo viene Juan Vicente Gómez, antiguo comerciante en ganado y de carácter reservado.


Castro es hombre nervioso, retórico, valiente. Triunfa en «Tononó», «Las Pilas», «Cordero». Resuelve marchar al centro y en Trujillo aprovecha la vieja contienda entre conservadores y liberales para identificarse con los segundos. En las alturas de Nirgua derrota al general Rosendo Medina y en Tocuyito, vence definitivamente a los generales Antonio Fernández y Diego Bautista Ferrer. Recibe el apoyo de los «nacionalistas», quienes creen que está trabajando para su jefe. Así lo apoyan Loreto Lima y Samuel Acosta.
Los liberales caraqueños que desconfían de Andrade presionan sobre éste para que renuncie y ganarse así al jefe andino, cuya influencia le disputan los nacionalistas. El banquero Manuel Antonio Matos, cuñado de Guzmán Blanco, quien se entrevista con Castro y le expone las bases necesarias para un pacto: renuncia del Presidente Andrade ante el Congreso, implantación de la Constitución de 1864 y nombramiento del Presidente por el Congreso. Castro pide la rendición incondicional.
Inexplicablemente, cercado por la traición, Andrade resuelve huir y el Presidente del Consejo de Gobierno declara acéfala la jefatura y se encarga del gobierno. Su fuga determina el triunfo de Castro. «Nuevos hombres, nuevos procedimientos, nuevos ideales», es la síntesis de su programa.


Con la entrada de Castro, Caracas ve de nuevo espectáculos a los cuales ya se había acostumbrado. Similar al de 1864, cuando entraron los federales, al de 1870, cuando entraron los de la Revolución de Abril, al de 1892, cuando penetraron los llaneros «legalistas» de Crespo. Adquiere de nuevo aspecto de campamento. Con Castro, dice Juan Oropesa, penetra en la historia «la llamada invasión andina, porque con ella irrumpen por primera vez en el escenario de la política nacional las hasta entonces más sedentarias masas de las tierras altas, integradas por gentes que hablan pausadamente, arrastrando las eses y cuya misma fisonomía, difiere de la del tipo más hibridizado del resto del país. Son los rústicos de la montaña, como antes habían sido los del Llano, Oriente y la Costa, quienes integran en su Mayor parte el ejército con que Castro recorre, en poco menos de seis meses, los mil y tantos kilómetros que tiene que atravesar para llegar a Caracas».


El primer Gabinete de Castro se integra con predominio de los liberales del continuismo anduecista. El 28 de octubre de 1899, «El Mocho», aún con su nombramiento de Ministro en el bolsillo se pronuncia porque el Gabinete «no corresponde a las aspiraciones de la Revolución que quiere moralidad política y administrativa». No tarda en ser vencido y prisionero.


El año 1900 marca la ruptura de Castro con los banqueros capitalistas. Ante la negativa de éstos de suscribir un empréstito, el gobierno amenaza con abrir las cajas fuertes a mandarriazos. Además, dicta un decreto mandando a acuñar dos millones y medio de bolívares en plata y a circular setecientos cincuenta mil bolívares en níquel. Tal decreto introduce el pánico financiero y los banqueros objetan la política de Castro, yendo a tener a la cárcel. No tarda en lograrse la paz con los contendientes, pero al poco tiempo Matos, uno de los banqueros encarcelados, surgirá como jefe de la llamada Revolución Libertadora.

 

 

24 de Mayo de 1822: La Batalla de Pichincha

 


El 24 de Mayo de 1822, en las faldas del Pichincha, Antonio José de Sucre libra la hermosa batalla que dio libertad a Quito. Mientras los realistas se refugian en Quito, abandonando sus posiciones anteriores, el Ejército Libertador ha tenido que ascender hasta las alturas del volcán Cotopaxi y dormir recostado a sus paredes, cubiertas de nieves perpetuas.


Como la posición de los realistas en defensa de Quito los hacía muy difíciles de batir, el general Sucre tomó una determinación insólita: ordenó atravesar la ciudad de sur a norte, en horas de la noche, pero escalando los quebraderos del volcán Pichincha, a 4.600 metros de altura. A las nueve de la noche comenzó el ascenso, y a las ocho de la mañana estaban los audaces aventureros en la cima del Pichincha. Abajo estaba Quito; y sus pobladores, unos 60.000, iban a ser testigos de la batalla que les daría la libertad.
Este enfrentamiento armado que tuvo lugar, el 24 de Mayo de 1822, en las cercanías de Pichincha (en la actualidad, en la provincia homónima de Ecuador), y que supuso el principal avance en la liberación de Ecuador del dominio español. Fue el resultado del fracaso de las conversaciones de paz con el nuevo gobierno constitucional español, de signo liberal, que se negó a aceptar la emancipación, al igual que antes lo habían hecho los absolutistas. Tras la caída de Venezuela en poder de Simón Bolívar, el mariscal Antonio José de Sucre, fiel lugarteniente del Libertador, acudió en ayuda de los sublevados contra los realistas del puerto de Guayaquil, a los que venció en Yahuachí (1821). Al año siguiente, en Pichincha, se produjo el combate entre las tropas independentistas del mariscal Sucre y las tropas del jefe realista José Aymerich, a las cuales vencieron. Con esta victoria, se completó la independencia del territorio que constituía la República de la Gran Colombia, se abrieron las puertas de Quito y se hizo posible la liberación del Perú.


Designado Sucre, para mandar el ejército que debía libertar el Departamento de Quito de la dominación española, desplegó allí singulares dotes de administrador, de político y de capitán, y por una de las más bellas campañas que registra la historia militar del Nuevo Mundo completó la independencia de Colombia con la victoria de Pichincha, obtenida en las faldas del volcán de este nombre, no lejos del campo de batalla donde el último de los Pizarros venció y dió muerte al primero de los Virreyes españoles, que intentó proteger los derechos de una raza infeliz víctima de la conquista. Después de dominar, no sin grandes esfuerzos, la brava resistencia de los Pastusos obstinadamente adversos a la causa de la República, Sucre se trasladó a Lima en desempeño de una misión diplomática, que, en verdad no pudo ser confiada a persona más competente, como lo probaron luego los resultados obtenidos. Nada menos que su tino y discreción, su entereza de carácter y su independencia de juicio fueron necesarias en aquellas circunstancias para sacar avantes los intereses de la causa independiente, comprometida y aún puesta en último lugar por las intrigas, las ambiciones desapoderadas y las rivalidades de círculo en que a la sazón hervía la capital del antiguo virreinato. De allí marchó al Sur a cooperar, al frente de una división colombiana, á las operaciones de la campaña de Intermedios dirigida por el general Santacruz, y aunque previó en tiempo el vergonzoso desastre que necesariamente debían producir las numerosas faltas y errores cometidos por este jefe, sólo le fue posible salvar las tropas de su inmediato mando, con lo cual prestó al Perú y a la América entera un gran servicio, pues esas tropas fueron la base del nuevo ejército que debía reparar más tarde tanta ineptitud y desconcierto. Encargado luego del mando de ese mismo ejército por la ausencia del Libertador, que después de la victoria de Junín se trasladó a Lima, maniobró por largos meses al frente del ejército español, hasta llevarlo al memorable campo de batalla donde aquel terminó su carrera.

 

25 de Mayo de 1881: "Gloria al Bravo Pueblo": Himno Nacional de Venezuela

 

 


Guzmán Blanco firmó el decreto para declarar el "Gloria al bravo pueblo" como himno oficial de Venezuela, el 25 de Mayo de 1881. Se cuidó mucho el Presidente Guzmán de no nombrar en su Decreto a los autores del Himno, gracias a lo cual todavía se polemiza y se trabaja en busca de la verdad.


Nuestro Himno Nacional surgió como un canto emocional en un momento de inspiración patriótica en los mismos albores de la Independencia. Consta, en efecto, que apenas se dio el golpe de estado del 19 de abril de 1810, poseídos los venezolanos de un encendido fervor revolucionario, una de las primeras tareas fue la composición de una canción patriótica que pudieran entonar, en concordancia con el momento de exaltación que vivían.


Se había dicho hasta ahora, desde que Juan Vicente González lo acuñó y sin que hubiese surgido contradicción alguna, que el autor de la letra del «Gloria al Bravo Pueblo» fue el médico y poeta Vicente Salias, quien en un momento de euforia improvisó la canción en una de las sesiones de la Sociedad Patriótica.


Vicente Salias, nacido en Caracas el 23 de marzo de 1776, era poeta y escritor, además de médico. Fue fusilado en el castillo de Puerto Cabello, el 17 de setiembre de 1814.
Ahora bien: ¿fue, en realidad, Vicente Salias el autor de la letra del «Gloria al Bravo Pueblo»? El investigador Alberto Calzavara, quien falleció en plena capacidad creadora, en 1988, sostiene en su libro Historia de la Música en Venezuela que el compositor de la letra del Himno Nacional fue el maestro Andrés Bello.


Naturalmente, no es una opinión alegre, sino basada en la afirmación categórica contenida en el periódico caraqueño La Opinión Nacional, de 1874, que dice así: «El Americano del 16 de febrero último trae como regalo a sus numerosos suscriptores de todos los países que hablan el español el Himno Nacional de Venezuela, el célebre y heroico Gloria al Bravo Pueblo cuya letra compuso el ilustre venezolano Andrés Bello…»


Pese a todos los elementos a favor de Andrés Bello y Lino Gallardo como autores del Himno Nacional, oficialmente se tiene aún (1996) a Juan José Landaeta y a Vicente Salias.

 

 

25 de Mayo de 1577: Fundación de Barinas

 


El 25 de Mayo de 1577 fue fundada la ciudad de Barinas por el capitán español Juan Andrés Varela, donde hoy se encuentra el pueblo de Altamira, en el estado Barinas. Varela la llamó «Altamira de Cáceres», pero pronto comenzó a ser llamada Barinas, nombre que le daban los indios a aquella región.


En 1628 los vecinos mudaron la ciudad para la Mesa de Moromoy. En 1759 sus moradores la trasladaron al sitio que hoy ocupa y, finalmente, el 4 de diciembre de 1762, por Real Cédula se aprobó el traslado definitivo.

 

 

27 de Mayo de 1819: El Paso de los Andes

Paso de los Andes


El 27 de Mayo de 1819 inicia El Libertador, desde Mantecal, la marcha para liberar Nueva Granada. Esta campaña, que impuso el famoso paso de los Andes, duró setenta y cinco días «con asombro universal». La culminación de esta hazaña fue la batalla de Boyacá que dio la libertad a la Nueva Granada.

En sorprendente y osado movimiento estratégico, el ejército patriota, disciplinado por oficiales extranjeros y reforzado con numerosos reclutas, cruzó los Andes e inicio la campaña de Nueva Granada.

Los meses transcurridos en la Guayana permitieron al ejército patriota reorganizarse, disciplinarse, incorporar numerosos oficiales ingleses, irlandeses, franceses y de otras nacionalidades europeas y adiestrar a los reclusos que acudieron de todas las provincias.

 
Morillo, que había sufrido algunas derrotas menores, seguía aún dominando casi todo el territorio. Mientras la caballería republicana permanecía en los Llanos, la infantería partió el 27 de Mayo de 1819 de Mantecal hacia los Andes. A costa de increíbles sacrificios y esfuerzos, atravesó el páramo de Pisba, donde muchos soldados murieron de frío, sostuvo con éxito los combates de Gámeza y Pantano de Vargas y, el 7 de agosto dio la batalla definitiva de Boyacá, donde cayeron prisioneros el jefe y más de 1.500 soldados realistas. Ante el avance patriota, el Virrey Juan Sámano abandonó Bogotá, que fue ocupada por Bolívar.

Francisco de Paula Santander fue designado vicepresidente de Nueva Granada y El Libertador volvió a Venezuela al siguiente mes.

28 de Mayo de 1778: Nacimiento de Jacinto Lara

 


El 28 de Mayo de 1778 nació en Carora, estado Lara, el prócer Jacinto Lara, quien da su nombre a su estado natal. Empieza sus servicios a la patria desde 1810, cuando es nombrado comandante de las milicias de Araure y Ospino. Estuvo bajo las órdenes de Miranda en la campaña de 1811 y luego sirvió al lado de Bolívar desde 1813, en casi todas las batallas por la independencia. Estuvo en la defensa de Valencia, lo mismo que en el sitio de San Carlos y en la primera batalla de Carabobo.
Luchando hombro a hombro con José Antonio Páez, estuvo en El Yagual y en Mucuritas; fue ascendido a Coronel en 1817. Se vio envuelto en el lamentable episodio que culminó con el degüello de 22 capuchinos catalanes de las Misiones del Caroní. Ascendido a General de Brigada, siguió a Sucre en la campaña del Sur.
Peleó en la batalla de Junín y se convirtió en héroe cuando salvó en Corpahuaico los batallones Rifles, Vencedor y Vargas; en Ayacucho es ascendido a General de División. En 1821 fue Gobernador de Santa Marta y Cartagena, y en 1825 está en el Perú como Comandante General de Cuzco, Arequipa y Ayacucho.
Fiel al Libertador, sólo sirvió a las armas mientras Bolívar vivió. Dividida Colombia, apenas aceptó la Gobernación de su provincia natal (1843-1847). Murió en Barquisimeto el 25 de febrero de 1859. Sus restos se conservan en el Panteón Nacional.

 

 

 

29 de Mayo de 1948: Araguaney "Árbol Nacional"


 

Con la hermosa frase La primavera de oro de los araguaneyes identificaba Rómulo Gallegos la llegada de la primavera en los llanos y sabanas de Venezuela. Y es que, «en el período de la floración todo el campo, todos los caminos toda la geografía patria parece rendir pleitesía a la belleza de este árbol que luce en el bosque, a lo largo de nuestros caminos, en el interior de nuestras viviendas, como una diadema de oro. Es que el araguaney se hizo emblema del pueblo venezolano».


El 29 de Mayo de 1948 se declara el araguaney Arbol Nacional. El araguaney es un árbol autóctono y su altura oscila entre 6 y 12 metros. Su tronco es recto, cilíndrico y de unos 60 centímetros de diámetro. La floración se presenta durante los meses de febrero a abril, cuando está totalmente desprovisto de hojas. Las semillas están maduras al comenzar las lluvias, lo que permite la germinación en un gran número de semillas.


Por haberse decretado el 29 de Mayo al Araguaney «Arbol Nacional» se tiene este día como el DIA DEL ARBOL aunque existe una resolución del Ministerio de Educación del 19 de Mayo de 1951 en que dispone celebrar la Semana del Arbol, tomando como Día del Arbol el último domingo del mes de Mayo.


Originalmente, la Fiesta del Arbol se celebraba con carácter de obligatoriedad en todas las escuelas del país, el 23 de Mayo, de acuerdo con el decreto de Cipriano Castro, de 10 de abril de 1905. En 1909 se trasladó la fecha al 15 de Mayo. Finalmente, por razones prácticas, se estableció el último domingo del mes de Mayo.

 

31 de Mayo de 1954: Muere Pedro Elías Gutiérrez

 


Nace en La Guaira el 14 de marzo de 1870 Pedro Elías Gutiérrez, gran músico que se consagró como tal por la zarzuela Alma Llanera, cuya música escribió. Ni siquiera el hecho de haber sido el mejor contrabajista del país le dio tanto renombre.


Desde los 15 años empezó a estudiar música, aunque no con mucho método. Casi todas las quinceañeras venezolanas bailaron alguna vez uno de los valses de Pedro Elías Gutiérrez, como Laura, Celaje, Geranio. Pero la que se oye todos los días es Alma Llanera.


Este popular Joropo que se ha convertido en nuestro segundo Himno Nacional, forma parte de una zarzuela con ese mismo nombre que se estrenó en el Teatro Caracas el 19 de septiembre de 1914. La letra de Alma Llanera la escribió el poeta Rafael Bolívar Coronado, nacido en Villa de Cura, Estado Aragua, el 6 de junio de 1884. Inexplicablemente sólo el nombre de Pedro Elías Gutiérrez se ha inmortalizado, habiéndose echado al olvido al autor de la letra, Rafael Bolívar Coronado.
Gutiérrez fue director de la Banda Marcial de Caracas desde 1903 hasta 1946 -43 años-, escribió varias zarzuelas como Percance en Macuto, Un Gallero como pocos, etc. Murió en Macuto el 31 de Mayo de 1954.