C a j a   d e   A h o r r o   d e   C o n a t e l
RIF: J-30781956-1                                            w w w . c a t c . o r g . v e  
EFEMERIDES DEL MES DE AGOSTO

EFEMERIDES DEL MES DE JUNIO

 

 

04 de Junio de 1830: Asesinato de Antonio José de Sucre

 


El 4 de junio de 1830, día viernes, muy temprano por la mañana, Antonio José de Sucre toma el camino de su cita final. En el sendero estrecho a Cabuyal, en las montañas de Berruecos, cuatro asesinos contactados por José María Obando lo esperaban. Ellos eran: Apolinar Morillo, venezolano, Andrés Rodríguez y Juan Cruz, peruanos, y Juan Gregorio Rodríguez, de Tolima, Colombia. Cuando pasa la comitiva, una voz grita: «¡General Sucre!». El joven General, de apenas 35 años de edad, voltea y en el acto suenan los disparos. Sólo pudo oírsele decir: «¡Ay balazo!». Y cayó muerto el novel General cumanés, víctima de las intrigas y las ambiciones.


Al conocer la noticia, Bolívar, lleno de dolor, exclama: «Se ha derramado, Dios excelso, la sangre del inocente Abel...

 

 

11 de Junio de 2001: Creación de los "Círculos Bolivarianos"

 


El Presidente Hugo Chávez crea oficialmente el 11 de junio de 2001 los Círculos Bolivarianos y Los primeros círculos fueron juramentados el 17 de diciembre de 2001 en un acto en la avenida Bolívar.


Los Círculos Bolivarianos, son grupos organizados, conformados por el pueblo en un número variable que puede oscilar entre siete (07) a once (11) personas, las cuales se reúnen para discutir los problemas de su comunidad y canalizarlos a través del organismo competente, para buscar su pronta solución, basándose en lo consagrado en la Constitución Nacional de la República Bolivariana de Venezuela.

 
Los Círculos Bolivarianos entre otras misiones, también están formados para divulgar los sueños e ideales del Libertador Simón Bolívar, así como el de su maestro Simón Rodríguez y el de Ezequiel Zamora.

 

12 de Junio de 1875: Muerte de Julián Castro

 


El 12 de junio de 1875 muere en Valencia, Estado Carabobo Julián Castro, Presidente de Venezuela durante el período 1858-1859.


El 5 de marzo de 1858, desde Valencia, Castro animaba una Revolución; al día siguiente es el Jefe del movimiento. El 10 de marzo se pone en marcha hacia Caracas, a la cabeza de 5.000 hombres. El 14 ejerce presión desde La Victoria y el Presidente Monagas, impotente, renuncia el día 15 ante el Congreso. La Catedral de Caracas recibe al nuevo caudillo con un solemne Te Deum: ha llegado el General en Jefe Julián Castro, encargado del Poder Ejecutivo.


Se cree que Julián Castro nació en Petare. Si fue así, sería el primer Presidente nacido en el Estado Miranda (el segundo es Rómulo Betancourt). Actuó en la conjura contra el Presidente Vargas, en 1835, siendo Comandante del Batallón Anzoátegui.


Si alguna sentencia es justa por delito de traición, es la que se dictó contra Casto el 28 de julio de 1860, casi un año después de haber sido derrocado.
A Castro no se le soportaba más en el Gobierno. Su carácter grotesco, su incultura, constituían una bochornosa presencia en la Presidencia de la República. El 9 de julio de 1858 se había elegido a Castro Presidente Provisional; el 4 de enero de 1859 la misma Convención, con un tanto de duda, lo mantiene como Presidente interino, mientras se realizan elecciones.


El que prometió «Unión de los Partidos y olvido de lo pasado», no olvidó nada. A poco de entrar al Gobierno sale expulsado del país José Tadeo Monagas. Su hermano José Gregorio es encarcelado y muere el 15 de julio de 1858. Pero Castro cayó también por traición. La Guerra Federal lo arrolló y lo echó del Poder usurpado, el 1 de agosto de 1859.

 

13 de Junio de 1790: Nacimiento de José Antonio Páez

 

José Antonio Páez


El catire Páez, como se le llamaba, nació en Curpa cerca de la población de Acarigua, en el Estado Portuguesa, el 13 de junio de 1790. Sus padres, naturales ambos de San Felipe, Estado Yaracuy, fueron Juan Victorio Páez y María Violante Herrera.

Apenas aprendió a leer y escribir, cuando a los ocho años lo envió su madre a la escuela de doña Gregoria Díaz, en la población de Guama. Cuando tenía 17 años, su madre lo envía a una importante misión en Patio Grande, cerca de Cabudare. Llevaba una espada vieja, un par de pistolas de bronce, bastante deterioradas y doscientos pesos para gastos personales. De regreso de su misión, cuando pasaba por Mayurupí lo asaltaron cuatro forajidos. Pero apenas salió a su paso el que parecía jefe de los salteadores, Páez disparó su arma y lo mató de un tiro. Los demás huyeron.

José Antonio regresó a su casa, pero pensando que la justicia lo alcanzaría, se decidió a huir; fue así como de pronto se encontró en la hacienda La Calzada, en las riberas del Apure. En esta propiedad del rico barinés Manuel Pulido consiguió trabajo el fugitivo, ganando tres pesos mensuales, y recibiendo las mayores humillaciones del capataz, un negro esclavo llamado Manuelote. Allí se hizo de verdad llanero el joven de Curpa. Aprendió a nadar, a domar potros salvajes, a montar a caballo, a enlazar toros.
De allí pasó al hato del Pagüey, también de Pulido, donde se dedicó a la compra y venta de ganado, dejando de lado la condición de peón, ya que Pulido había descubierto en él capacidades para labores más importantes. Durante esta época, Páez fue adquiriendo tierras y ganado, con lo que formaría su futura fortuna.

 

15 de Junio de 1813: Proclama de Guerra a Muerte

Simón Bolívar


El 15 de junio de 1813 el Libertador dicta, en horas de la madrugada, la famosa proclama de Guerra a Muerte. Es un documento terrible, calificado por algunos como de extrema crueldad y por otros como de una necesidad perentoria, como único medio de hacer interesar a los americanos en su propia causa y de aterrar a los españoles. Para los que han creído que esta Proclama de Bolívar en Trujillo era totalmente innecesaria y contraria a la moral, baste con recordarles todos los crímenes, excesos, violaciones, torturas, desmanes sin cuento de los realistas en esos días en que veían acercarse el fin de su dominación en tierras americanas.

La proclama terminaba así:

“¡Españoles y Canarios! Contad con la muerte aun siendo indiferentes, si no obráis activamente en obsequio de la libertad de América. ¡Americanos! Contad con la vida aun cuando seáis culpables”.

Era una Proclama absoluta; sin embargo, Bolívar no la cumplió siempre al pie de la letra. En muchos casos fue con los propios españoles y Posteriores proclamas suyas así lo confirman.

Exiliado en Nueva Granada, después de la capitulación de 1812, Bolívar se entregó de lleno a la tarea de conseguir ayuda para invadir a Venezuela. En el Manifiesto de Cartagena expuso su Plan de acción al gobierno neogranadino.

Después de prestar servicios y participar en varias campañas en el vecino país (Cartagena, Santa Marta, Pamplona), obtuvo la ayuda del gobierno de la Nueva Granada e invadió por San Antonio del Táchira a comienzos de marzo de 1813. La campaña se completó con todo éxito en cinco meses. Bolívar, secundado por José Félix Ribas, Rafael Urdaneta, Atanasio Girardot y otros patriotas venezolanos y granadinos, derrotó a los realistas en Niquitao, los Horcones y Los Pegones, y ocupó gran parte del territorio de las provincias de Barinas, Mérida, Trujillo y Caracas. Monteverde se refugió en Puerto Cabello y Bolívar ocupó Caracas el 7 de agosto de 1813. Los españoles quedaron en poder de Puerto Cabello, Coro y las provincias de Maracaibo y Guayana. La situación político - militar a mediados de 1813, y como resultado de las dos campañas, guardaba cierta semejanza con la de 1811. Durante la Campaña Admirable, Bolívar proclamó la "guerra a muerte" en la ciudad de Trujillo, el 15 de junio de 1813. Y a raíz de la ocupación de Caracas restablecida la República y asumió la dictadura.

15 de Junio de 1943: Muerte de José Gil Fortoul

 


Historiador, escritor, político y diplomático venezolano, presidente de la República (1913-1914). Nació en Barquisimeto (estado de Lara) el 29 de noviembre de 1861. En El Tocuyo se graduó de bachiller en filosofía (1880) y, en la Universidad de Caracas, se doctoró en Ciencias Políticas (1885). Entre 1886 y 1905, realizó una intensa representación diplomática en Europa y América.


Durante estos años, Gil Fortoul escribió sobre filosofía e historia, al tiempo que enviaba artículos a El Cojo Ilustrado y otras publicaciones venezolanas. Su obra cumbre es la Historia constitucional de Venezuela, publicada entre 1907 y 1909. Desde 1910 hasta 1911 y desde 1914 hasta 1916, fue senador, y estuvo encargado de la Presidencia de la República desde el 5 de agosto de 1913 hasta el 20 de abril de 1914.


El periodista don Rafael Arévalo González desde su diario "El Pregonero" lanzó la candidatura del honesto jurista doctor Félix Montes. Esta candidatura iba a competir en el proceso electoral a celebrarse en 1914.


El paso político dado por Arévalo González interfería los planes del continuismo Vivas-Gómez, sintetizado en el lema citado de "Gómez único".


Las llamadas "Fuerzas Vivas": empresarios de todos los sectores económicos y notabilidades sociales, comenzaron un movimiento nacional a través de miles de cartas, telegramas y adhesiones personales en pro de la continuidad de Gómez en el poder, como garantía de la paz, el orden y el trabajo.


Sin embargo era obligante el hacer las elecciones pues estaba prescrito en la Carta Magna. No obstante la solución fue la guerra.


Argumentando que el país había sufrido una invasión supuestamente dirigida por Castro (cosa que no ocurrió realmente), se dictó un decreto de suspensión de Garantías Ciudadanas y por tanto las elecciones no podían hacerse en la oportunidad legal establecida.


No existiendo renovación electoral se interpretó que el "y lo constitucional" quedaba roto; por tanto se abría la posibilidad de reformar la Constitución vigente. Mientras eso se llevaba a término, se encargó provisionalmente de la presidencia el Doctor José Gil Fortoul.


Fue miembro de las Academias de Historia y de Ciencias Políticas. Falleció en Caracas el 15 de junio de 1943.

 

 

 

16 de Junio de 1863: Nacimiento de Arturo Michelena

 

   


Nació en la ciudad de Valencia el 16 de Junio de 1863. Su precocidad en el arte es admirable. Nieto de Pedro Castillo, el mismo que decoró la casa del General Páez en la capital carabobeña, pareciera que Arturo Michelena había nacido con el pincel en la mano. A los 11 años después de haber pintado su autorretrato, es designado por el escritor Francisco de Sales Pérez para que ilustre con 12 dibujos su libro Costumbres Venezolanas.


Con una clara visión de lo que sería este muchacho, es enviado a seguir estudios en París, gracias a las gestiones de Francisco de Sales Pérez, quien le consiguió una beca del Gobierno.


Viaja a la capital francesa en compañía de otro pintor que va a alcanzar notoria fama perdurable: Martín Tovar y Tovar. Es el año de 1885, en que el novel pintor tiene 22 años. Estudió afanosamente bajo la dirección del célebre Jean Paul Laurens.

 
Justamente cuando se disponía con todo entusiasmo a preparar un cuadro para el Salón Oficial, le llega la noticia de que el Gobierno le ha suspendido la beca. No se desanima y de todos modos participa en la exposición. La de 1887 le va a dar la primera satisfacción: con el cuadro "El Niño Enfermo" obtiene el premio más alto que se le da a un artista extranjero. Y de hecho se convierte en el primer pintor venezolano que recibe tan señalado triunfo en el exterior. Al año siguiente va de nuevo al Salón con el cuadro "Carlota Corday", y el severo jurado le otorga la Medalla de Oro.

 
Después de estos sonados triunfos, regresa a Caracas en 1889. Aquí recibe los más cálidos homenajes, sin que estos logren alterar su sencillez. Se casa y torna a París, donde le aguardan nuevas recompensas. En 1891, participa en el Salón de los Campos Elíseos, con el cuadro Pentesilea. A este Salón concurrieron 5.500 cuadros y sólo fueron admitidos 1.700. El de Michelena mereció del Jurado la distinción de colocarlo en la Sala de Honor. Desgraciadamente, cuando todavía podía dar más, empezó a sentirse enfermo. Concluyó otros cuadros como Miranda en la Carraca, El Libertador, Diana Cazadora, La Multiplicación de los Panes, etc. y deja inconclusa La Ultima Cena. Muere a los 35 años de edad, el 29 de julio de 1898, en Caracas

 

 

17 de Junio de 1874: Nacimiento de Rufino Blanco Fombona

Rufino Blanco Fombona


El 17 de junio de 1874 nace en Caracas el insigne escritor, ensayista, historiador y político Rufino Blanco Fombona Vivió en Europa desterrado tanto por el gobierno de Cipriano Castro como por el de Gómez, a quienes criticó duramente y durante su destierro vivió en París y más tarde, en Madrid, España donde fundó la editorial América y en 1925 fue propuesto para el Premio Nóbel de Literatura y también ejerció el cargo de Gobernador de la provincia de Almería, en España.

Regresó a Venezuela en 1935 y, a continuación, se trasladó a Uruguay, dinde ejerció el cargo de embajador de Venezuela. Después de una vida optima en frutos, murió en Buenos Aires, Argentina, el 16 de octubre de 1944.

Sus obras han sido traducidas al inglés, francés, italiano, ruso y sueco. Divulgó las mejores obras literarias y fue el maestro del modernismo en Venezuela, ejerciendo una notable influencia en Latinoamérica.

Entre sus obras encontramos: El poema Patria y los libros de poesía Trovadores y Trovas, Más allá de los horizontes, Cantos de la prisión y del destierro, Mocedades de Bolívar, El hombre de hierro, La bella y la fiera, El conquistador español del siglo XVI, Pequeña opera lírica, Cuentos del Poeta, Diario de mi vida, La espada del samurai, La mitra en la mano, El modernismo y los poetas modernistas, El pensamiento vivo de Bolívar, entre otros.

22 de Junio de 1826: El Congreso Anfictiónico de Panamá

 

 


El 22 de Junio de 1826 se instala el Congreso Anfictiónico de Panamá un viejo sueño de Bolívar. A este Congreso asistieron: Nueva Granada, Venezuela y Ecuador, como países grancolombianos, Guatemala, México y Perú; Provincias Unidas de Centro América, Chile y Buenos Aires no asistieron por la situación interna; Bolivia no llegó a tiempo, Gran Bretaña envió un observador.


Ya desde Jamaica, en 1815, Bolívar decía: «¡Qué bello sería que el Istmo de Panamá fuera para nosotros lo que el de Corinto para los griegos!...Ojalá que un día tengamos la fortuna de instalar allí un augusto Congreso,...» Lo que ambicionaba era el entendimiento entre todas las naciones, la unidad del Continente, «...formar de todo el Mundo nuevo una sola Nación...»


Los resultados del Congreso no fueron los deseados por el Libertador, quien al referirse al mismo, decía: “...no es otra cosa que aquel loco griego que pretendía dirigir desde una roca los buques que navegaban”.

 

 

24 de Junio de 1821: Batalla de Carabobo

 


Carabobo no es sólo una batalla sino, ante todo una campaña expresión de unidad, estrategia, organización. Para el 28 de abril de 1821 el ejército patriota estaba bien organizado. Este día salieron todas las divisiones desde sus respectivos puntos de partida, menos la división de Páez, quien salió de Achaguas el 10 de mayo. Todos debían concentrarse en San Carlos.


Urdaneta sale de Maracaibo vía Coro y Carora, donde debe quedarse por enfermedad; Bolívar inicia la marcha en Barinas con dirección a Guanare y San Carlos; Páez salió de Achaguas, y tras una Penosísima marcha al mando de 2.500 hombres y conduciendo 2.000 caballos de reserva y 4.000 novillos para el abastecimiento del ejército, llegó a San Carlos el 4 de junio.


A Cruz Carrillo le correspondió una misión muy importante, la diversión en Occidente, de manera que siguió la ruta Trujillo-Carache-El Tocuyo-Quíbor-Barquisimeto. Su tarea era sólo la de impedir que las tropas realistas concurrieran a auxiliar a los suyos. Igual misión tuvo Bermúdez, quien salió de Barcelona también con el propósito de distraer a los realistas de Caracas. Presentó batalla en El Calvario, y aunque fue derrotado, sirvió para lo que se quería, es decir, evitar la reunión de la gran masa del ejército realista en Carabobo.


El domingo 24 de junio de1821 se enfrentaron, a las 12 del mediodía, 4.079 realistas contra 6.500 patriotas. Apenas la mitad, aproximadamente, de los efectivos pudo participar en la batalla, que culminó en cuestión de una hora. La división de Páez fue prácticamente la única que intervino, con sus llaneros y la Legión Británica. Plaza y Cedeño murieron por impetuosidad, cuando ya la batalla estaba decidida.


Bolívar dirigió el ejército patriota y Miguel de La Torre el realista. Fue tan contundente la hazaña de Páez, que el Libertador lo ascendió a General en Jefe en el mismo campo de batalla.


La batalla de Carabobo aseguró la independencia de Venezuela, si bien hubo que esperar hasta el 24 de julio de 1823 para rubricarla definitivamente con la batalla naval del Lago de Maracaibo. El último reducto de los realistas, el castillo de Puerto Cabello, cayó bajo las armas de José Antonio Páez.

 

 

24 de Junio de 1949: Día del Ejército

 


El día del Ejército empezó a celebrarse el 24 de junio a partir del año de 1949, por Decreto del Coronel Carlos Delgado Chalbaud. Pero entiéndase que al decir Ejército se refería a todas las fuerzas militares de Venezuela.


En 1958, a raíz de la caída de Pérez Jiménez, se dividieron las fuerzas en Ejército, Marina (la Armada), Aviación y Guardia Nacional. (Fuerzas Armadas de Cooperación).
A partir de entonces, el día del Ejército está referido solamente al componente terrestre de la Fuerzas Armadas, como heredero directo del Ejército Libertador, el que figuraba como Ejército nacional desde 1811.


El Ejército nace cuando lo hace la Nación. Así podemos tomar el 19 de Abril de 1810, como el día genérico de nuestra Independencia, como el origen de esta importante Fuerza. Su preámbulo lo encontramos en época de conquista, en cuyos tiempos de mestizaje vemos cómo las autoridades españolas militarizaban, en 1745, las compañías de indios de las Provincias de Barcelona y Cumaná, y ya para 1754 se establece, con carácter permanente, la primera unidad Batallón de magnitud.
En la Capitanía General de Venezuela, en 1777, ya habían Unidades del Ejército Colonial, formadas por venezolanos, que cumplían las misiones propias de esta Institución permanente en las llamadas: a pie firme y las de milicias. Sin embargo, el Ejército nace el 19 de abril de 1810 cuando una formación militar se negó a rendir los honores correspondientes al Capitán General, representante de la autoridad del Rey, dueño y señor de estas tierras, por derecho de descubrimiento y conquista.
En ese momento figuran, de manera activa en la Revolución, Oficiales criollos y pardos como José Félix Rivas, Lino de Clemente, los Coroneles Nicolás de Castro y Juan Pablo Ayala, así como el Capitán Simón Bolívar.


Durante esos inicios, el Ejército no tenía un carácter institucional, no había tiempo para preparar soldados en disciplinas castrenses. Sólo requería de hombres rudos y aguerridos, capaces de combatir al enemigo hasta vencerlo. La jerarquización se establecía por méritos de guerra y, sobre la base de ellos, se establecían los grados, el mando y las condecoraciones.


Siguieron las guerras civiles y las pugnas internas, políticas y militares hasta 1935. A raíz de la muerte de Gómez, empieza la tecnificación y el profesionalismo, egresando los Oficiales de la Escuela Militar, con la formación técnica y conocimientos cívicos, para tener la capacidad necesaria requerida en el comando de tropas.
Así comienza una época de mejoramiento de los cuarteles e incipiente estructura de organización, donde se incluye la humanización del sistema de reclutamiento, el pago al personal de tropa y oficialidad, se crean las escuelas de especialización. Es así como se perfecciona el Ejército en la era democrática, hasta concebirlos como los tenemos actualmente.

 

24 de Junio de 1821: Muerte de Pedro Camejo, "Negro Primero"

 


Pedro Camejo nació en San Juan de Payara, Estado Apure en 1790. El apodo de Negro Primero que le distinguía se había inspirado en su bravura y destreza en el manejo de la lanza. Vecino de Achaguas o de San Juan de Payara. Había sido esclavo de Vicente Alonzo, de Apure.


Pedro Camejo o Negro Primero era una persona de escasa preparación intelectual, aun cuando poseía una mente ágil y despierta. A comienzos de la Guerra de Independencia formó parte del ejército realista. En 1816 sentó plaza en las filas republicanas en las fuerzas que mandaba el general José Antonio Páez en Apure.
En 1816, el teniente Camejo y el presbítero Trinidad Travieso intercedieron ante el general Páez, en favor del teniente José María Córdoba (más tarde general de división), quien había sido condenado a muerte por un Consejo de Guerra, por el delito de deserción.

 
En 1818, cuando el general en jefe Simón Bolívar llegó a San Juan de Payara, durante el desarrollo de la campaña del Centro, vio a Camejo por primera vez. La corpulencia del guerrero y las referencias que le dio el general Páez, despertaron en Bolívar su interés y en la breve charla que sostuvieron, Bolívar le formuló algunas preguntas, las cuales fueron respondidas por Camejo con ingenuidad y sencillez; al explicar la razón que le llevó a sentar filas en el ejército republicano, dijo que fue inicialmente la codicia; pero que luego comprendió que la lucha tenía otros propósitos más elevados.

 
Fue uno de los 150 lanceros que participaron en la batalla de las Queseras del Medio (2 de abril de 1819) y en esa ocasión, recibió la Orden de los Libertadores de Venezuela. En la batalla de Carabobo (24 de junio de 1821) era integrante de uno de los regimientos de caballería de la primera división de Páez; allí rindió la vida.
Eduardo Blanco
, en Venezuela heroica, narra el momento cuando, herido de gravedad, Camejo compareció ante el general Páez y con voz desfalleciente le dijo: "Mi general, vengo a decirle adiós porque estoy muerto".  Murió el 24 de junio de 1821.

 

 

29 de Junio de 1919: Muerte del Dr. José Gregorio Hernández

 


José Gregorio Hernández nació en Isnotú, Trujillo, el 26 de octubre de 1864. Sus padres fueron Benigna Hernández Manzaneda y José A. Cisneros M.


Estudia bachillerato en Caracas, e ingresa en la Universidad Central en 1884, donde obtiene el título de Médico en 1888.


Cuando se disponía a ejercer la profesión en Caracas, gracias a una beca, designada por el Gobierno de entonces, viaja a Europa para estudiar en París, algunas materias de las que aquí no se tenía gran conocimiento. Fue así como José Gregorio Hernández se preparó con profundidad en las áreas de: Microbiología, Histología Normal, Patología, Bacteriología y Fisiología Experimental. Aprovecha el viaje y trae a Caracas equipos para los laboratorios del Hospital Vargas.


A su regreso a Venezuela, en 1891, todos sus conocimientos adquiridos los vertió con alma de apóstol en sus alumnos de la Universidad Central de Venezuela. Dicta las cátedras de Histología Normal y Patología, Fisiología Experimental y Bacteriología. Su cátedra más importante fue la de Bacteriología. Además, fue nombrado director del Laboratorio Nacional, haciendo de éste «una copia exacta del de la Escuela de Medicina de la Universidad de París».


Se dedicó a la docencia, el ejercicio profesional y a la práctica religiosa. Por esta razón, fue profesor desde 1891 hasta 1916.


Entre las publicaciones científicas se encuentran "Elementos de Bacteriología" (1906), "Sobre la Angina de Pecho de Naturaleza Palúdica" y en 1912 publica "Elementos de Filosofía". En dos oportunidades quiso hacerse sacerdote, pero su condición física resultó su mayor impedimento.


El Educador ejemplar muere arrollado por un automóvil, el 29 de junio 1919, en La Pastora, una calle caraqueña. Los venezolanos lo veneran por sus virtudes como médico y por su vocación religiosa. Por esta razón, desde hace varios años la Iglesia venezolana, inició el proceso de beatificación y canonización de José Gregorio Hernández, teniendo a la vista las virtudes que adornan a este sabio compatriota, que ya es Venerable por resolución del Vaticano.