C a j a   d e   A h o r r o   d e   C o n a t e l
RIF: J-30781956-1                                            w w w . c a t c . o r g . v e  
EFEMERIDES DEL MES DE AGOSTO

EFEMERIDES DEL MES DE ABRIL

 

 

02 de abril de 1819: Batalla de las Queseras del Medio

José Antonio Páez


El 2 de abril de 1819, con 154 llaneros Páez atraviesa el Arauca en busca de las tropas enemigas, y dejándose perseguir un trecho, como quien huye, se devuelve presuroso al grito de «¡vuelvan caras!», y aprovecha el desconcierto de los realistas para penetrar en sus filas y derrotarlas.

Las Queseras del Medio, que así se llamó esta acción por el sitio que sirvió de escenario, dieron al caudillo llanero una victoria inenarrable y le merecieron del Libertador el título de "la mejor lanza del mundo".

 

05 de abril de 1941: Venezuela pierde de nuevo territorio con Colombia


El 5 de abril de 1941 Venezuela y Colombia firman en Cúcuta el Tratado sobre demarcación de fronteras y navegación de los ríos comunes, por el cual nuestro país perdió una considerable porción de su territorio.

Documento tan grave, de tanta entidad, según el cual Venezuela cedía a Colombia más de 108.000 km2, no debió firmarlo López Contreras, no sólo por antipatriótico, sino porque comprometía al gobierno siguiente, cuando estaba exactamente a 30 días de entregar el poder a su sucesor, Isaías Medina Angarita.


¿En qué se basó López Contreras? En el hecho cierto de que sus Cívicas Bolivarianas tenían mayoría en el Congreso, y terminarían aprobando el Tratado. Y así fue. El 6 de junio de ese mismo año 1941 empezó la discusión en la Cámara de Diputados. En el Senado se aprobó sin discusión, pero en Diputados sí hubo acaloradas intervenciones de opositores como Rafael Caldera, Pedro José Lara Peña, Navas Spínola, Andrés Eloy Blanco, y otros, que calificaron el Tratado de lesivo para la integridad territorial de Venezuela.
Andrés Eloy Blanco, con palabra profundamente nacionalista, empezó por señalar que en cien años Venezuela ha perdido «la quinta parte de su territorio sin disparar un solo tiro». Y agregaba: «Este Tratado, si es leído por nosotros, debe ser leído también por el pueblo de Venezuela. Mi opinión es que este mapa no sólo debe venir aquí, sino que debe publicarse para que el pueblo de Venezuela sepa dónde empieza el río de la «Duda» y en dónde termina el río de sus dudas».

El 5 de abril se encontraron en el Puente Internacional (entre San Antonio del Táchira y Cúcuta) los Presidentes Eduardo Santos, de Colombia, y Eleazar López Contreras, de Venezuela. Ambos Mandatarios se hicieron acompañar de una nutrida comitiva. El Presidente venezolano llevaba al Canciller Esteban Gil Borges, al Ministro de Educación, Arturo Uslar Pietri y a otros Ministros que con su presencia estaban avalando el despojo que se hacía al país.

 

07 de abril de 1822: Batalla de Bomboná

El Libertador, que en esos días se ocupaba de reducir a los tercos pastusos, actual Departamento Nariño, Colombia, libra el 7 de abril de 1822 la sangrienta Batalla de Bomboná, donde todo fue heroísmo. La acción se inició a las 3 de la tarde. Los realistas, al sentirse derrotados, aprovecharon la oscuridad de la noche para escapar.
Con esta importante victoria, Bolívar impidió que las bien provistas tropas de Basilio García fueran a auxiliar a las que se oponían al General Sucre en su carrera hacia Quito.
... Y Bolívar, no obstante el vindicativo resentimiento que tenía con esta ciudad, que se opuso, como la que más, a la causa republicana, le decía al General Santander, desde Cali, el 7 de enero de 1822, tres meses antes de la batalla de Bomboná, haciendo justo reconocimiento de la calidad de los adversarios con quienes iría a enfrentarse: "Veo claramente que vamos a luchar contra lo imposible..."
Y poco después de esa memorable Batalla, la más sangrienta quizá de la epopeya libertadora de América, el propio Bolívar le declaraba a Santander, el 9 de junio del mismo año: "No puede usted imaginarse lo que es este país y lo que eran estos hombres: todos estamos aturdidos con ellos. Creo que si hubieran tenido jefes numantinos, Pasto habría sido otra Numancia..."

09 de abril de 1828: La Convención de Ocaña


El 9 de abril de 1828 se instala en la ciudad de Ocaña (Colombia) la Convención convocada por el Congreso el año anterior. Asistieron a la instalación 67 de los 107 diputados electos.

Desde el principio se distinguieron claramente dos partidos: el de santanderistas, por la federación y el de bolivarianos, por el centralismo. La Convención de Ocaña fue prácticamente nula, y se disolvió sin resultados. Bolívar siguió las incidencias de esta reunión desde Bucaramanga.

Convocada por el Congreso Nacional de Colombia, la Convención se reunió en la ciudad de Ocaña, con el propósito de reformar la constitución de Cúcuta. Las labores de la Convención estuvieron caracterizadas por el enfrentamiento político entre centralistas y federalistas. Ambos grupos querían la reforma de la constitución; pero de acuerdo con sus particulares intereses políticos. Los centralistas, bajo la orientación de Bolívar, proponían mayor centralización del poder, mayor autoridad y fuerza del gobierno. Los federalistas, bajo la dirección de Santander, planteaban establecer el sistema federal como medio de alcanzar la autonomía de los departamentos y disminuir la autoridad de El Libertador, a quien acusaban de usurpación y tiranía. Los puntos de vista de los santanderistas coincidían con los propósitos de los separatistas venezolanos, por lo cual sus defensores se unieron y formaron mayoría.

El enfrentamiento de estas tendencias inconciliables determinó el fracaso de la Convención. Los bolivarianos, sabiéndose en minoría, abandonaron la asamblea y proclamaron la dictadura de El Libertador. No existiendo constitución ni congreso, Bolívar asumió el mando supremo el 24 de junio de 1828 y gobernó por decretos hasta el mes de marzo de 1830.

 

10 de abril de 1929: Muere Lisandro Alvarado


El 19 de septiembre de 1858 nace en El Tocuyo, estado Lara, el médico, historiador, lingüista y filólogo Lisandro Alvarado, quien dedicó gran parte de su intensa vida al estudio del idioma antiguo y moderno, incluyendo el de nuestros indígenas.
Este eminente polígrafo consiguió vencer su pobreza y, en 1888, logró graduarse de médico en la Universidad Central de Venezuela. Inició a continuación una carrera profesional que le llevaría a ejercer la medicina y la filantropía en todas las regiones geográficas de Venezuela.

Llevó una vida de científico nómada, durante la cual investigó el folklore, la etnografía, la zoología, la botánica y la lingüística venezolana. Lisandro Alvarado produjo una copiosa obra impresa que incluye veinticuatro libros y numerosos ensayos. Entre los primeros destacan «Ideas sobre La evolución del español en Venezuela», «Glosario de voces indígenas», «Alteraciones fonéticas del español en Venezuela», «Neurosis de hombres célebres», «Historia de la Revolución Federal en Venezuela» y «Delitos políticos de nuestra Historia».

Este brillante venezolano tradujo al español, de su idioma original, el francés, siete de los nueve tomos referidos a Venezuela del «Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Continente» de Alejandro de Humboldt.

Fue ferviente discípulo de la escuela positivista auspiciada en Venezuela por el Doctor Adolfo Ernst, perteneció a las academias de Medicina, de la Historia y de la Lengua y fue miembro correspondiente de numerosas corporaciones científicas extranjeras.
Lisandro Alvarado murió en Valencia, estado Carabobo, el 10 de abril de 1929. La Academia Nacional de la Historia guarda en custodia una colección inédita de sus manuscritos.

 

11 de abril de 1817: Batalla de San Félix


En la Mesa de Chirica, el 11 de abril de 1817, el General Manuel Piar, héroe desgracido de la Independencia, libra la batalla de San Félix, obteniendo una rotunda victoria frente al General La Torre. Piar conducía 500 fusileros, 800 lanceros de a pie, 500 indios flecheros y 400 jinetes. Los españoles suman 1.600 infantes con dos piezas de artillería y 200 caballos. Enfrentadas las tropas de La Torre y Piar, luchan enfurecidamente y entre los nuestros, tanto soldados como indios se hacen dignos de la victoria.
Gracias
a la batalla de San Félix los patriotas obtuvieron no sólo el rico territorio de Guayana sino el inmenso camino, tan útil como hermoso, del Orinoco. César Zumeta, al referirse a Piar y a San Félix, dice: «Formó ejército (Piar), venció por la previsión y el denuedo y fue él quien por primera vez asentó sobre fundamento indestructible la patria e hizo posible la organización de la República. Todo cuanto aconteció después data de San Félix. La campaña de Guayana fue la más trascendental y una de las más bellas de nuestro ciclo histórico».

Dice el Diario de Operaciones de Piar que el enemigo ha dejado 593 muertos y 497 prisioneros. Los patriotas dejaron en el campo treinta y un muertos y sesenta y cinco heridos.

 

11 de abril de 2002: Golpe de Estado

 El Golpe de Estado del 11 de abril de 2002 fue un intento de derrocamiento contra el presidente constitucional de Venezuela, Hugo Chávez.

Enmarcado en fuertes protestas y una huelga general convocada por Fedecámaras, que duró más de tres días, el 11 de abril del 2002, el mando de la oposición convocó a una marcha permisada entre los sectores caraqueños de Parque del Este y PDVSA Chuao que luego fue desviada hacia al Palacio de Gobierno ubicado en Miraflores, Caracas. Alrededor del mismo se habían congregado simpatizantes de Hugo Chávez, y cuando ambos bandos se encontraron se produjeron enfrentamientos que causaron varios muertos en ambos bandos. Si bien todavía se discute quién inició y quién continuó el tiroteo esa tarde, en la madrugada del día siguiente el Alto Mando Militar venezolano anunció que Chávez había renunciado luego de haberselo solicitado. Inmediatamente, militares adversos a Hugo Chávez ejecutaron un Golpe de Estado que colocó en la Presidencia al presidente de Fedecámaras Pedro Carmona Estanga. Luego de fuertes protestas de los simpatizantes de Chávez y algunas presiones internacionales, ya que muchos países no reconocieron a Carmona, los militares leales al Gobierno retomaron el poder y Chávez reasumió la Presidencia en la madrugada del 14 de abril de 2002.

La oposición argumentó fervientemente que lo ocurrido no fue un golpe de Estado, sino un vacío de poder, originado por la declaración del Alto Mando Militar, la supuesta renuncia de Chávez, de su vicepresidente Diosdado Cabello y por el desconocimiento público de algunos oficiales a la autoridad de Chávez. Inicialmente el recien instaurado Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela emitió un veredicto dictando que lo sucedido el 11 de abril fue un vacío de poder, pero luego la sentencia fue anulada.

 

Chávez y sus seguidores lo llaman un «golpe mediático», argumentando que los medios privados de comunicación venezolanos, tuvieron una gran cuota de responsabilidad en el golpe de Estado, autocensurando información comprometida con los golpistas e incluso de ser ellos los principales promotores. Los chavistas también mencionan que fue un golpe empresarial, pues el efímero presidente Carmona no sólo era empresario, sino que era el presidente de la principal organización patronal, llamada Fedecámaras; igualmente, el golpe fue apoyado por la iglesia católica.

17 de abril de 1818: Intentan asesinar al Libertador

 
El 17 de abril de 1818 intentan asesinar al Libertador en el sitio conocido con el nombre de Rincón de los Toros, donde había llegado antes para acampar.
En la oscuridad de la noche del día 17, entraron al campamento el Capitán Tomás Renovales y ocho soldados, quienes al verse descubiertos dispararon hacia la hamaca de Bolívar.
El propio Libertador narra así el episodio: «... Ibarra (su primer edecán) regresó en aquel momento; yo estaba sentado en mi hamaca, poniéndome las botas; Santander seguía hablando conmigo; Ibarra se acostaba, cuando una fuerte descarga nos sorprende...
El general Santander gritó en el mismo instante: «¡el enemigo! ». Los pocos que éramos nos pusimos a correr hacia el campo, abandonando nuestros caballos y cuanto había en la mata. Mi hamaca, según supe después, recibió dos o tres balazos; yo, como he dicho, estaba sentado en ella, pero no recibí herida alguna, ni tampoco Santander, Ibarra ni el general Briceño, que estaban conmigo; la oscuridad nos salvó. La partida que nos saludó con sus fuegos era española... »

Casi enseguida vino el ataque al campamento, donde 900 patriotas fueron derrotados por unos 500 realistas, gracias al factor sorpresa.

 

 

18 de abril de 1818: El motín de Chuquisaca


El 18 de abril de 1828 el Mariscal de Ayacucho resulta herido en el complot de Chuquisaca, dirigido a derrocar el Gobierno boliviano y a asesinar a Sucre, Presidente. El autor intelectual fue Casimiro Olañeta, pero el verdadero promotor era el general peruano Gamarra, quien, además de ordenar el asesinato de Sucre intentaba invadir a Bolivia con 4.000 hombres que situó en Puno.

Después del atentado, Sucre renuncia a la Presidencia de Bolivia. Al presentarse ante el Congreso dice: « ... Y aunque por resultado de instigaciones extrañas llevo roto este brazo que en Ayacucho terminó la guerra de la Independencia americana y que destruyó las cadenas del Perú y dio ser a Bolivia, me conformo cuando en medio de difíciles circunstancias, tengo mi conciencia libre de todo crimen». La herida que recibió Sucre en Chuquisaca sirvió para reconocer sus restos mortales perdidos.
Terminada la guerra con la expulsión de los españoles de la tierra de los Incas, establecida la república en el Alto y Bajo-Perú; ocupados los poderes públicos respectivos en afianzar la libertad y hacer perdurable la independencia de las regiones del Pacífico, comenzaron a agitarse las ambiciones antipatrióticas y los intereses mezquinos de localidad. Se puso en juego la seducción para corromper la disciplina y la moral del ejército auxiliar libertador, lo que no tardó en conseguirse conduciéndolo hasta el terreno fatal de la sublevación y el motín de cuarteles.
A la perspicacia de Sucre no se escaparon aquellas tramas, ni el peligro. Se ocupó, para evitar los males, del envío a Colombia de las tropas auxiliares que estaban a su mando en Bolivia; pero se anticiparon aquellos. La fuerza de la intriga, redoblada en los momentos, puso en abierta rebelión al Batallón Voltígeros y otros cuerpos acuartelados en La Paz de Ayacucho, que depusieron a sus Jefes y victorearon al Perú y al General Santa-Cruz.

 

19 de abril de 1810


Lo del 19 de abril de 1810 fue un golpe de Estado, pero no llegó de golpe. En la formación intelectual de los mantuanos (ricos) de Caracas estaba presente la Ilustración europea. No escapaba a ninguno de ellos el conocimiento de los orígenes y desarrollo de revoluciones tan notables como la norteamericana y la francesa. Venían, pues, nuestros patricios, alimentándose de estos movimientos independentistas, además de los que tenían muy cerca, los de Gual y España, las invasiones fallidas de Miranda, etc.
Pero la influencia más inmediata fue la invasión de España por parte de Napoleón Bonaparte. Este hecho, que causó indignación a los españoles, repercutió también entre nosotros, de manera que empezaron a hacerse diversas manifestaciones a favor del cautivo rey de España.

Fernando VII, desde su cautiverio, ordena que se formen de inmediato Juntas Populares para la defensa de la legalidad y la fidelidad ad rey. El 29 de mayo de 1808 se instala la Junta de Sevilla, y en Caracas será imitada más tarde.
El 15 de julio de 1808 llega a Caracas el francés Paul de Lamanon, con la misión de hacer reconocer como nuevo rey de España a José Bonaparte. La reacción no se hizo esperar. Los hermanos Bolívar, los Ribas, los Montilla, los Ustáriz, jóvenes entonces, organizaron una gigantesca manifestación de unas 12.000 personas que pidió la expulsión de Lamanon.

Las conspiraciones secretas continuaron hasta que llegó el 18 de abril de 1810, víspera de la revolución. Los más importantes representantes de la sociedad caraqueña estaban comprometidos con el golpe. Al mediodía del 18, el gobernador y capitán general Emparan, que estaba detrás de los hilos de la conspiración, envió a algunos de los golpistas a diversos sitios del país; entre ellos, a Bolívar lo confinó en su hacienda de Yare, en los Valles del Tuy. Por eso, cuando al día siguiente, el 19 de abril, estalla la revolución, Bolívar no se encontraba en Caracas.

23 de abril: Día del Idioma y del Libro


En Conferencia General del día 15 de noviembre de 1995, la UNESCO declaró el 23 de abril, día de San Jorge, Día Mundial del Libro y de los Derechos de Autor y en esta fecha se honra además la memoria de un ilustre escritor cuyo manejo creador del idioma castellano, al cual imprimía una gracia insuperable, ha sido motivo de admiración y elogio durante 4 siglos.

"Miguel de Cervantes Saavedra figura máxima de las letras españolas, nació en Alcalá de Henares en 1547 y muere en Madrid en 1616. Su vida azarosa hizo de él un paje de eclesiástico, soldado en la batalla de Lepanto (1571), donde fue herido en la mano izquierda, prisionero de los turcos en Argel, alcabalero en Andalucía, agente proveedor de la Armada Invencible, modesto protegido del conde de Lemos, que no ejerció un mecenazgo demasiado generoso con él, memorialista en perpetua espera del favor real, escritor mal comprendido de sus contemporáneos y marido desengañado e infeliz en su hogar, En su penosa existencia, Cervantes fue encarcelado varias veces: por deudas y por una oscura cuestión de homicidio. Su última página, la dedicatoria al conde de Lemos de su novela (publicada póstumamente por su viuda) Trabajos de Persiles y Sigismunda, aparece firmada en Madrid, el 19 el abril de 1616.


23 de abril de 1936: Muere Teresa de la Parra


El 5 de octubre de 1889 nace en París, Francia, Ana Teresa Parra Sanojo, escritora venezolana conocida por su seudónimo Teresa de la Parra. Hija de padres Venezolanos residenciados en París.

A la edad de dos años fue traída a Venezuela. Parte de su infancia transcurre en "El Tazón", la hacienda familiar, ubicada entre Tumerito y Piedra Azul, y en la apacibilidad del hogar caraqueño. A los ocho años de edad queda huérfana de padre, y su madre resuelve volver a Europa con el fin de educar a sus hijos, que en total eran seis.
Teresa de la Parra ingresa en el Colegio de la Damas del Sagrado Corazón, en España, y se consagra a la lectura de escritores famosos entre ellos: Guy Muapassant; Catulle Méndes y Valle-Inclán, quienes van a ejercer gran influencia en su formación literaria.
De Teresa de la Parra se puede decir: Dos grandes obras de la literatura venezolana salieron de la pluma de esta escritora de vanguardia como son «Ifigenia», y «Memorias de Mamá Blanca». Ifigenia (1924) y Memorias de Mamá Blanca (1929); del libro de ensayos Influencia de las mujeres en la formación del alma americana (obra póstuma) y de un amplio epistolario. Teresa de la Parra fue la primera gran escritora dentro del proceso de las letras venezolanas. Y fue la primera narradora. Y logró ser la mujer que encontró en sus bellas novelas un espacio para la mujer dentro de la narrativa, ámbito que ésta antes no había tenido. Si Ifigenia es una novela de formación, también es la primera historia de amor de la literatura venezolana. Historia de amor frustrado. Por su parte, Las Memorias de Mamá Blanca son una bella evocación de la infancia, hecha toda ella en una nunca igualada belleza; Influencia de las mujeres… es un examen del lugar que ocupó la mujer en la sociedad latinoamericana desde la conquista hasta los días de la emancipación; a través de su amplio epistolario, esta escritora permitió conocer los pálpitos de su alma y asistir a su terrible periplo final, cuando, aquejada por la tuberculosis, murió en Madrid el 23 de abril de 1936.
Teresa de la Parra fue poseedora de un estilo inconfundible, dueña de una gran inteligencia y renovadora de la Novela Venezolana. Logró en sus Memorias de Mamá Blanca el estilo más sutil de la prosa a través de un sentimiento de nostalgia. Leamos un fragmento de su obra:

"Mamá tenía razón: debemos alojar los recuerdos en nosotros mismos sin volver nunca a posarlos imprudentes sobre las cosas y seres que van variando con el rodar de la vida. Los recuerdos no cambian es Ley de todo lo existente. Si nuestros muertos, los más íntimos, los más adorados, volviesen a nosotros después de muchos años de ausencia y arrasados los árboles viejos hallasen en nuestras almas jardines a la Inglesa y tapias de mampostería, es decir, otros afectos, otros gustos, otros intereses, doloridos nos contemplarían un instante y discretos, enjugándose las lágrimas, volverían a acostarse en sus sepulcros"

24 de abril de 1863: El tratado de Coche


Pedro José Rojas, Secretario General del Jefe Supremo de la República (Páez) y Antonio Guzmán Blanco, Secretario General del Presidente Provisional de la Federación (Falcón), firmaron, el 24 de abril de 1863, el llamado Convenio de Coche, por el cual «el ejército federal reconoce al Gobierno del Jefe Supremo de la República y de su sustituto».

Sin embargo, ni Falcón ni los demás Jefes federales aceptaron dicho Convenio, por lo que hubo que modificarlo y ambos firmantes redactaron el tratado definitivo, que se firmó en mayo de este mismo año. Pedro J. Rojas en nombre de Páez y Guzmán Blanco en nombre de Falcón acordaron:

1.      El ejército Federal reconoce el gobierno del Jefe Supremo de la República y sus sustitutos.

2.      Una asamblea se reunirá en Caracas dentro de treinta días después de canjeada la aprobación de este convenio.

3.      Cada provincia elegirá 4 diputados; 2 el gobierno y 2 la Federación.

4.      En el momento de instalarse la Asamblea Nacional, cesará el gobierno del señor General Páez y su sustituto, y la Asamblea constituirá enseguida un nuevo gobierno de la manera que lo estime conveniente.

5.      Una vez que la Asamblea Nacional haya constituido el nuevo gobierno, continuará deliberando sin restricción alguna sobre los ramos de la administración pública.

6.      El gobierno nombrará al Sr. General Falcón, General en Jefe del Ejército de la República, y al Sr. Facundo Camero, segundo jefe del mismo.

7.      No se hará ninguna alteración notable ni en situación de tropas ni en mandos militares, ni en ninguna otra cosa contraria al espíritu de este convenio.

8.      Cese de las hostilidades en toda la República.

9.      Salvo lo que se dispone en el artículo anterior y que comenzará a regir inmediatamente, el presente convenio se pondrá en ejecución tan luego como lo hayan aprobado el Jefe Supremo de la República y el Sr. General Falcón.

25 de abril de1914: Natalicio de Marcos Pérez Jiménez


Pérez Jiménez nació en Michelena, estado Táchira, el 25 de abril de 1914. Estudió en la Escuela Militar de Caracas y siguió cursos de Artillería en la famosa Escuela de Chorrillos, Perú, en 1939, así como el curso de Estado Mayor. En 1945, con el grado de Mayor, participó en el derrocamiento de Isaías Medina Angarita y en 1948, en el de Rómulo Gallegos.

El 5 de julio de 1955 fue ascendido a General de Brigada, y un año más tarde a General de División.

Asesinado Delgado Chalbaud, el 13 de noviembre de 1950, pasó a presidir la Junta el Dr. Suárez Flamerich. El 30 de noviembre de 1952 se realizaron las elecciones para elegir la Asamblea Constituyente. Pérez Jiménez desconoció los resultados electorales que favorecieron a URD con 987.000 votos, y el 2 de diciembre de 1952 asumió la Presidencia. No la soltaría sino hasta el 23 de enero de 1958 en que fue derrocado.
En 1952, consolidó su régimen. A través de la SN (Seguridad Nacional), un cuerpo autónomo dirigido por Pedro Estrada, hombre de entera confianza de Pérez Jiménez, se encargó de controlar y silenciar a los dirigentes de la oposición, procurándoles cárcel y las más despiadadas torturas.

Sin embargo, muchos opinan que la "mano dura" de Pérez Jiménez es lo que hace falta hoy en día, pues si bien es cierto que abusaba de su autoridad, también lo es, que las obras más monumentales de Venezuela, como lo son la autopista Caracas - La Guaira, el Centro Simón Bolívar y el Puente sobre el Lago de Maracaibo, entre otras, fueron construidas durante su gobierno.

En 1957, Pérez Jiménez mediante un plebiscito se hizo reelegir como Presidente para el período 1958-1963; pero la descomposición interna de su régimen y el trabajo laborioso y subterráneo de los partidos políticos, especialmente Acción Democrática (AD), hicieron que las bases que lo sustentaban en el poder se fueran tambaleando.
El 23 de enero de 1958, en horas de la madrugada, Pérez Jiménez no pudo resistir más el enfrentamiento del ejército y huyó junto con su familia a Santo Domingo en un avión denominado "La Vaca Sagrada".  El General Marcos Pérez Jiménez muere de un infarto en Madrid el 20 de Septiembre de 2001 a sus 87 años de edad.

 

30 de abril de 1826: "La Cosiata"


La Cosiata (cosa sin importancia) o revolución de los morrocoyes, fue un movimiento que estalló en Valencia el 30 de abril de 1826, acaudillado por José Antonio Páez. Originalmente no tuvo la intención de separar a Venezuela de la Gran Colombia, sino de exigir la reforma de la Constitución de Cúcuta y anunciar su rompimiento con las autoridades de Bogotá, aunque manteniéndose bajo la protección del Libertador.
Carlos Soublette afirma en 1826: «El nombre de colombiano es la cosa más destituida de significación, porque nos hemos quedado tan venezolanos, granadinos y quiteños como lo éramos antes, y quizás con mayores enconos». Lo cual comprueba -afirma Vallenilla Lanz- que la Colombia de Bolívar no fue jamás una nación, sino un Estado Militar».
El Libertador, en efecto, veía esta unión como una necesidad militar. En carta a O'Leary, fechada en Guayaquil, el 13 de setiembre de 1829, dícele Bolívar; «Los hombres y las cosas gritan por la separación, porque la desazón de cada uno compone la inquietud general. Últimamente la España misma ha dejado de amenazarnos; lo que ha confirmado más y más que la reunión no es ya necesaria, no habiendo tenido esta otro fin que la de concentración de fuerzas contra la metrópoli»